Un estudio de capacidad de la máquina revela los puntos débiles antes de que provoquen rechazos o reclamaciones de los clientes. Proporciona datos objetivos con los que se pueden mejorar selectivamente los parámetros de la máquina. De este modo, aumenta la calidad, evita paradas innecesarias y se asegura una sólida protección frente a auditores o clientes. Especialmente para las empresas con certificación IATF o ISO, esto supone una verdadera ventaja competitiva.